volved benigna
vuestra mirada desde el Cielo,
donde reináis,
sobre este vuestro siervo.
sobre este vuestro siervo.
Él, aunque consciente de su indignidad,
en resarcimiento de las ofensa
a Vos hechas por los pecadores,
en resarcimiento de las ofensa
a Vos hechas por los pecadores,
desde lo íntimo de su corazón
os bendice y exalta como la más pura,
la más bella y la más santa
la más bella y la más santa
de todas las creaturas.
Él bendice vuestro santo nombre,
bendice vuestra sublime prerrogativa
de verdadera Madre de Dios, siempre Virgen,
concebida sin mancha de pecado,
de corredentora del género humano.

