Día 1
¡Oh Virgen y Madre Nuestra!
que te dignaste aparecer
en las solitarias montañas de Fátima
a tres pastorcitos, enseñándonos así,
que es en el retiro
que debemos tratar con Dios
del bien de nuestras almas;
obténnos el amor a la oración y al recogimiento,
a fin de que podamos escuchar la voz del Señor,
y cumplir fielmente su santísima Voluntad.
Amén.
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
ruega por nosotros.
Día 2
¡Oh Virgen purísima!
que cubierta de níveo candor,
apareciste a simples e inocentes pastorcitos,
enseñándonos en tal forma,
cuánto debemos amar
la inocencia del cuerpo y del alma,
del cual el Señor nos revistió
en el Santo Bautismo,
haz que apreciando debidamente
este don sobrenatural,
no escandalicemos nunca a nuestro prójimo
de palabras o de obras,
sino que ayudemos a las almas inocentes
a conservar este divino tesoro.
Amén.
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Nuestra Señora del Rosario de Fátima,