Madre de Dios Virgen Pura
pues Vos sois nuestro consuelo
dadnos remedio del cielo
contra toda calentura.
Roma con grande fervor
primero culto os rindió
y para España os pidió
un devoto embajador
una y otra vez su anhelo
suplica por vuestra hechura.
El pontífice León
Decimo con larga mano
concedió a cualquier cristiano
que os visita en devoción
indulgencias que es consuelo
si en voz le busca y procura.
A Valencia desde Roma
os trajo el embajador
y a Canet quiso el Señor
llegarais Blanca Paloma:
pues disteis tan largo vuelo
por nuestro bien y ventura.
