El mal del "ánima arrimada" es cuando una persona presiente (o un sanador le diagnostica) que hay un espíritu a su alrededor que le causa daños. Tanto el rezo anterior, como este conjuro, sirven para expulsar estas ánimas o espíritus maléficos.
Cuando se hacen estas oraciones, el enfermo debe estar presente, tumbado, y el rezador debe ir "espantando" al espíritu o ánima, con ramas de hierbas (escobas), que suelen ser romero, de ruda o de genista, en América hay una específica llamada "espantamuertos".
En las partes del texto que aparece una +, se debe santiguar al enfermo.
CONJURO
En el nombre del Padre +
del Hijo +
y del Espiritu Santo +
Sal ánima arrimada
te ite maledite,
pecate excomulgate.

