Glorioso San Antonio Abad,
grande por tus méritos,
a quien prometió el Señor,
que serias nombrado por el Universo
como fiel dispensero del inmenso,
como fiel dispensero del inmenso,
inagotable, tesoro de sus gracias:
humildemente rendido,
os suplico, que me alcancéis
la perfecta abnegación de mi mismo,
la victoria en las tentaciones,
la victoria en las tentaciones,
una buena muerte,
recibidos dignamente
recibidos dignamente
los Santos Sacramentos de Penitencia,
Viatico, y Extrema Unción;
y mientras viviere
en este Valle de Lágrimas
asistidme en todos mis ejercicios,
asistidme en todos mis ejercicios,



