Ya que llenáis de favores
a todo el que en vos confía,
¡oh, Corazón de María!
socorred a los pecadores.
Puesto que sois Madre divina
de todos corredentora,
de siglos restauradora,
de salvación rica mina:
hallen en vos medicina
tantos prevaricadores !Oh!
Del que va errado sois guía,
áncora del naufragante,
en vos halla el navegante
sosiego, puerto, alegría.
Sin vos ¡ay, que sería!
del mundo lleno de errores.
Por el pecador mostrasteis
en el templo tal ternura,
que por él la espada dura
de Simeón aceptasteis,
así madre consolasteis
nuestros llantos y clamores.
a todo el que en vos confía,
¡oh, Corazón de María!
socorred a los pecadores.
Puesto que sois Madre divina
de todos corredentora,
de siglos restauradora,
de salvación rica mina:
hallen en vos medicina
tantos prevaricadores !Oh!
Del que va errado sois guía,
áncora del naufragante,
en vos halla el navegante
sosiego, puerto, alegría.
Sin vos ¡ay, que sería!
del mundo lleno de errores.
Por el pecador mostrasteis
en el templo tal ternura,
que por él la espada dura
de Simeón aceptasteis,
así madre consolasteis
nuestros llantos y clamores.
