Gloriosísimo Pontífice de Dios,
San Blas, protector sagrado
de todos los que te invocan,
destinado por Dios para que
en nuestras aflicciones y quebrantos
nos valgamos de tu poderoso patrocinio:
Puesta mi devoción a tus pies,
en nuestras aflicciones y quebrantos
nos valgamos de tu poderoso patrocinio:
Puesta mi devoción a tus pies,
te ofrezco mi rezo para
pedirte solución al quebranto
que aflige mi corazón:
(Hacer la petición)
Te Suplico y ruego,
me alcances de la piedad divina,
el remedio en mi necesidad.

