"Dijo Dios a sus discípulos:
Id delante de mí
y defendedme de mis adversarios".
Ojos tengan y no me vean;
oídos tengan y no me oigan;
manos tengan y no prendan;
pies tengan y no me alcancen.
Esto mismo, Señor,
os imploro para verme libre
de persecuciones injustas.
Cubridme con la capa de Abraham,
selladme con la sangre de Jesús.
bañadme con la leche de María,
y con el patrocinio de San José,








