Santo, santo eres Señor,
Rey de la tierra y de los cielos,
que te sientas en tu trono
que te sientas en tu trono
rodeado de querubines.
Te damos gracias
por Jesús tu hijo,
por Jesús tu hijo,
que nos abrió el camino a tu presencia
y te damos gracias
por el Espíritu Santo
que Santifica a la Iglesia.
Hoy en particular te queremos dar gracias
por San Chárbel Makhluf,
gracias Señor por haber levantado
este testimonio de tu poder
este testimonio de tu poder
en las hermosas montañas del Líbano.
Te pedimos que bendigas
a la Iglesia Maronita y a todas las Iglesias
que viven su vida cristiana en los países Arabes,
que sean lumbreras de caridad
a la Iglesia Maronita y a todas las Iglesias
que viven su vida cristiana en los países Arabes,
que sean lumbreras de caridad
y santidad para toda la Iglesia.
Te pedimos Padre amado
que nos hagas como San Chárbel,
que nos hagas como San Chárbel,
que nos des un espíritu de humildad
para poder encontrarte en las cosas sencillas,
que nos des un espíritu de obediencia
para vivir en Santidad,
que nos des un espíritu de alabanza y oración
