desde el trono de gloria en el que estás,
vuelve tu rostro mirándonos a nosotros,
tus devotos, y ruega ante Dios
piedad y misericordia.
Así como en este Mundo
amaste tanto la virtud,
y odiaste el vicio,
así intercede por nosotros
ante la Santísima Trinidad,
también dígnate ayudarnos
para alejarnos del vicio,
y adquirir todas aquellas virtudes
que más nos son necesarias,
a fin de que podamos fielmente servirla
aquí en la tierra, para poder gozar después



















