Bendito sea el Señor,
que escogió a la bienaventurada Ana
para Madre gloriosa de Nuestra Reina,
la siempre Virgen María,
y que se digne recibir benignamente
los honores tributados
a la que fue tan favorecida
por su misericordia.
Amen.
Señora Santa Ana,
Señora Santa Ana,
a quien reverencia la católica Iglesia





