Las Oraciones Más Antiguas, Mágicas, Efectivas y Poderosas

viernes, 28 de septiembre de 2018

ORACIÓN DEL PRESO ARREPENTIDO PARA PEDIR SU LIBERTAD


¡Oh mi Señor! Escucha mi plegaria
y ten piedad de este tu hijo arrepentido.

Tú sabes que mi cautiverio se debe a que,
atravesando malos momentos
cometí un grave delito
del que estoy avergonzado y arrepentido.

Se que hice mal, que acusé daños,
y a diario sufro por ello,
por eso pido perdón a todos los que dañé
y a ti, mi Señor, porqué falté también
a tus justas leyes para los seres humanos.

Acepta mi arrepentimiento,
tu eres el Señor de los justos,
pero también eres de los arrepentidos.

Continuar leyendo...




Muchos pueden pensar que por ser cautivos,
hemos perdido el corazón y los sentimientos, 
que por ser cautivos, nos sobra tiempo
para rezarte, pero Tú sabes, Señor,
que en nuestro ser más profundo
explota a cada instante la rebelión,
y aunque nos sobre el tiempo para rezarte,
solo Tú sabes lo que le cuesta rezar
a quienes han privado de la libertad.

Tu sabes también cuánto cuesta creer
cuando uno se siente abandonado por amigos,
por camaradas e incluso por sus familiares,
por los que nos olvidaron en nuestra ausencia,
haciéndonos perder la poca fe que nos quedaba.

Sé que nos comprendes porque
desde Getsemaní al Gólgota
también Tú supiste del dolor de la soledad,
de los azotes que mordían tus carnes,
de la burla y el dolor de la bofetada,
el manto y la corona de espinas.

Porque Tú también en la Cruz
tuviste que gritar tu angustia,
tu cólera, tu desilusión, tu amargura:

“¡Dios mío, Dios mío!
¿Por qué me has abandonado?”.

Quizás sea esta la única oración
que podamos hacer.

A Ti, Señor, Víctima Viva,
mártir de todas las injusticias humanas,
dirijo hoy mi grito pidiéndote clemencia
y que facilites mi liberación,
porque mi arrepentimiento es sincero,
y prometo vivir una nueva vida,
en la que te daré muestra diaria
de una conducta ejemplar
y haciendo lo posible para que nadie caiga
en los mismo errores que yo cometí
como muestra sincera de arrepentimiento.

Humildemente te pido que aceptes
mi oración como muestra de reconciliación
para con los que nos persiguen,
los que nos abandonaron
y los que nos olvidaron.

Amén.


 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
© ORACIONES ANTIGUAS TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©